La Concacaf pidió una revisión integral del liderazgo de Gianni Infantino en la FIFA, criticando duramente su gestión tras la retirada del polémico plan para abrir las competiciones internacionales a inversores privados.
La confederación, junto con la UEFA, se opusieron a la iniciativa de Infantino de crear una sociedad abierta a capital privado que gestionaría las actividades comerciales y de eventos de la FIFA, incluido el Mundial.
"Una propuesta de esta magnitud no llega a esa etapa por accidente. Es el reflejo de un liderazgo que ha dejado de poner al futbol en primer lugar. Este reciente acto unilateral y flagrante de deficiente gobernanza y liderazgo responde a un patrón de errores y conductas similares", indicó la Concacaf en un comunicado.
"Ha llegado el momento de llevar a cabo una revisión integral de este liderazgo", agregó la entidad, sin mencionar directamente el nombre del presidente de la FIFA.
La Concacaf y sus 41 asociaciones miembro dijeron recibir con satisfacción el retiro de la propuesta y celebraron la unidad mostrada en defensa de los intereses del fútbol y de los principios de la buena gobernanza. Entre sus integrantes se encuentran las federaciones de Estados Unidos, México y Canadá, países anfitriones del Mundial 2026.
"La FIFA no es una empresa privada. Es una institución que ejerce la custodia del fútbol y de sus miembros. Quienes son designados para servirla asumen un deber fiduciario, un deber de servicio por encima del poder. Cuando ese deber no se cumple, la rendición de cuentas no puede ser opcional", añadió la entidad.
El plan de Infantino fue presentado sorpresivamente y se encontró desde el principio con una fuerte oposición. "Los acontecimientos de los últimos días han dejado al descubierto una realidad que ya no puede ignorarse: el futuro de la Copa Mundial fue impulsado al margen de todos los marcos de gobernanza establecidos, sin transparencia, consulta ni debido proceso", sostuvo la Concacaf.
Tras el retiro del plan, la UEFA aseguró que Infantino, que busca la renovación de su mandato en 2027, había perdido la confianza del organismo, así como de numerosos otros miembros de la familia del fútbol.