La deuda externa tiene su menor proporción registrada, respecto al total de la deuda pública, y esto representa una ventaja para el manejo de las finanzas de México, rumbo a la promesa de Hacienda a calificadoras de crédito de estabilizar la trayectoria de la deuda pública.
En mayo, la calificadora Moody’s revisó a la baja la nota de crédito de México de Baa2 a Baa3, y S&P cambió la perspectiva de estable a negativa , el aumento de la deuda pública resonó en los motivos para los ajustes.
Édgar Amador Zamora, titular de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, contestó que el país cuenta con una serie de acciones para dar revés a las revisiones de las calificadoras. Entre estas destacó la mayoría de la deuda pública contratada en pesos mexicanos.