El Mundial de fútbol no logró impulsar la economía mexicana como se esperaba. A pesar de que el inicio del torneo mantuvo cierto dinamismo en servicios, los indicadores oportunos muestran que el efecto fue insuficiente para acelerar el crecimiento nacional.
El Indicador Oportuno de la Actividad Económica (IOAE) del Inegi apunta a que la economía se contrajo 0.28% mensual en mayo, tras el avance de 1.20% registrado en abril. Para junio, mes en que comenzó el Mundial en México, estima un crecimiento de apenas 0.16%.
Según Gabriela Siller, directora de Análisis Económico de Banco Base, ni las actividades secundarias —manufactura y construcción— ni las terciarias —comercio y servicios— mostraron crecimiento elevado durante junio, a pesar del evento deportivo.
El comportamiento observado permitiría que el PIB creciera alrededor de 1.54% trimestral en el segundo trimestre y 1.57% anual. Sin embargo, el crecimiento acumulado en el primer semestre sería de apenas 0.97%.
Las ventas al menudeo también mostraron enfriamiento. Las ventas minoristas retrocedieron 0.56% mensual en mayo, luego de dos meses de crecimiento. En comparación anual avanzaron 2.45%, pero desacelerándose desde el 4.47% de abril.
La Encuesta Mensual de Servicios reveló un panorama desigual. Actividades como esparcimiento y restaurantes registraron avances, pero sectores estratégicos continuaron debilitándose. Los servicios de alojamiento y preparación de alimentos acumulan 25 meses consecutivos de caídas anuales.
Banco Base advirtió que la manufactura continúa deteriorándose, el empleo formal permanece estancado y la inversión privada sigue limitada por la incertidumbre asociada a aranceles estadounidenses y la revisión del T-MEC.
Las exportaciones crecen gracias a la demanda de equipo para centros de datos, pero buena parte de esos envíos incorpora insumos importados con bajo valor agregado nacional, lo que limita su capacidad para generar empleo.
El IGAE que el Inegi publicará el 23 de julio será clave para confirmar si el avance de junio representa una recuperación consistente o un efecto del Mundial más modesto de lo esperado.