El frágil acuerdo de alto el fuego firmado entre Estados Unidos e Irán hace apenas diez días se encuentra al borde del colapso tras una serie de bombardeos que ambas partes se acusan mutuamente de haber perpetrado.

Irán sostuvo que Washington violó de manera flagrante el protocolo acordado al realizar nuevos ataques aéreos. El fuego cruzado reaviva las preocupaciones sobre el destino del Estrecho de Ormuz, corredor estratégico para el transporte de petróleo y gas a nivel global, precisamente cuando ambas naciones atravesaban una fase de negociaciones para alcanzar un acuerdo definitivo.

Las hostilidades se intensificaron cuando se reportó un ataque contra un buque comercial que navegaba por el Estrecho de Ormuz, sin que hasta el momento se haya identificado al responsable. Estados Unidos respondió afirmando haber atacado instalaciones de almacenamiento, sitios de lanzamiento de drones y radares costeros en territorio iraní.

Los Guardianes de la Revolución, brazo ideológico del régimen iraní, contraatacaron este sábado impactar posiciones estadounidenses en la región. "Si la agresión se repite, nuestra respuesta será más amplia", alertaron mediante un comunicado.

El vicepresidente estadounidense JD Vance defendió el acuerdo y señaló que cualquier desacuerdo debe resolverse mediante el diálogo, no con más violencia. Por su parte, el presidente Donald Trump describió el ataque al carguero como una "violación estúpida" del cessez-le-feu.

El tráfico marítimo en el Estrecho de Ormuz permanece oficialmente abierto según los términos del acuerdo, aunque varios barcos optaron por rutas no aprobadas por Teherán, pese a que la autoridad marítima iraní había advertído que "todo paso fuera del marco definido no se beneficiaría de las garantías de paso seguro".

La Organización Marítima Internacional comunicó que el proceso de evacuación de aproximadamente 600 barcos con 11.000 tripulantes que permanecieron bloqueados en el Golfo desde el inicio del conflicto se reanudará una vez que se obtengan "confirmaciones adicionales" sobre las garantías de seguridad. Desde el martes, unos 2.500 marinos y 115 buques han logrado ser evacuados.

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