Una joven, que estaba por cumplir 21 años y llevaba nueve meses trabajando como piloto comercial, murió en el accidente aéreo en Florida. Nathalia Gadelha Filgueiras estaba cumpliendo el sueño que había perseguido desde joven: convertirse en piloto. Sin embargo, su carrera terminó trágicamente el domingo cuando el avión privado en el que viajaba se desplomó en una zona residencial de Florida, accidente en el que murieron las nueve personas que iban a bordo. La pilota nació en Estados Unidos y era hija de una familia brasileña establecida en Florida. Camila relató que, aunque siempre estuvo orgullosa de que su hija siguiera su vocación, también temía que algún día la aviación se la arrebatara. "Quería que viviera su sueño, pero sabía que ese sueño terminaría por arrebatármela. Sabía que un avión me la iba a arrebatar. Siempre lo supe, pero estaba muy orgullosa de ella. Sé que estaba viviendo su sueño". La aeronave involucrada era un Learjet 60 que había despegado del Aeropuerto Internacional Austin-Bergstrom, en Texas, con destino a North Eleuthera, en las Bahamas. Tras aproximadamente dos horas de vuelo, comenzó un descenso abrupto que terminó con el impacto contra una zona residencial cercana a Greenacres, Florida. En las comunicaciones con los controladores aéreos, la piloto reportó turbulencia moderada y precipitaciones antes de que la situación se agravara. En los últimos momentos, una voz en la cabina alertó sobre un descenso acelerado y advirtió que el avión se estrellaría. Imágenes captadas por una cámara de un vehículo mostraron al avión precipitándose casi en posición vertical antes de impactarse y explotar junto a una carretera. Las nueve personas que viajaban a bordo murieron. Además, alrededor de 600 residentes de la zona recibieron apoyo con alojamiento temporal y otras necesidades esenciales, informó la Oficina del Sheriff del Condado de Palm Beach.

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